Para bien o para mal, por distintas circunstancias, en esta vida me ha tocado algún que otro peregrinar. Ello ha conllevado el tener que despedir, recibir, conocer gente... algunas de estas personas me han concedido el privilegio de considerarse mis amigos... y muchos, aún hoy, siguen siéndolo.
Gracias por estar ahí.

jueves, 29 de diciembre de 2011

¡Felicidades mi amor!

Ayer pasaban tres años desde que nació Luisa.

Como dijo mi amigo Paco:
-"¿Qué nació el día 28? Pues... ¡Qué bonita inocentada!"-

Mis padres, como el año pasado, le organizaron una casera, preciosa y concurrida fiesta de cumpleaños.
En la que, a pesar de la advertencia :

-"Por favor, vengan sin regalos"-, le llovieron cuentos y juguetes.

Una rubia, con lógica aplastante, me dijo que sí, que cuando Luisa le dijese que su cumpleaños es sin regalos cumplirá con la petición, que mientras tanto en este aspecto ni siquiera una madre tiene algo que objetar.

Los únicos que casi me hacen caso, trajeron el mejor de los presentes: Una rica tarta hecha por ellos mismos y un flan horneado con todo el cariño de su mamá.¡Gracias chicos!¡Riquísimo todo!

Creo que todos lo pasamos genial.

Y...¡Por fin! Pudimos disfrutar de la esperada visita de Iratxe y su abuela, que tanto se han hecho esperar.

Cuando el fotógrafo me pase el material, cuelgo algo.

Y sí... no podemos estar mejor acompañados, con tanta buena gente.
Pero tú, justo tú, eres una gran joya en mi corona, sigues brillando sin necesidad de pulido ninguno, como siempre, desde que nos conocimos aquí, por donde yo me he quedado.


Para Luisa, yo también tengo mi regalo:
Una canción (la versión, como no, de Mecedes Sosa)
y todas las noches que nos quedan de achuchones y teta ¡Qué seguimos!
Hoy no, nos toca la distancia.
Voy a celebrar con una amiga un giro positivo en su vida.



Que se vengan los chicos
de todas partes,
que estén los de la Luna
y los de Marte

Que se vengan los chicos
de los planetas,
prendidos de la cola
de algún cometa

Que no falte ninguno
a mi cumpleaños,
y que no se preocupen
por los regalos

Tra lara lara lara
tra lara lero,
que estén todos los chicos
del mundo entero

Algunos que de Venus,
dicen venían,
trajeron de regalo
Las Tres Marías

El chico de la Luna,
petiso y fiero,
me regaló una nube
que halló en el cielo

Los de Marte me dieron
un sorpresón,
pues cada uno traía
rayos de sol

Tra lara lara lara
tra lara lero,
ya están todos los chicos
del mundo entero

martes, 27 de diciembre de 2011

Mi gente.

Mi gente, para mi fortuna, es mucha.
De lejanos y cercanos lares; de muchos tiempos, pasados y actuales.
Miles de recuerdos me acompañan y acompañarán siempre.

Mi gente de aquí y ahora no son tant@s. Pero son especiales.
Y entre los que más de cerca me soportan está Ana y hoy le quiero  decir sólo una cosa:

-Si veinte años no es nada... menos serán cinco meses ;-)

Y como quisiera dibujar en su cara una sonrisa...se me ha ocurrido que, aunque no tiene nada que ver con...nada, nunca está de más escuchar a Rafael Amor.



Me voy a ordenar la ropa que al final no me cunde nada. Y tengo que llegar a una hora decente para poder echar un parlaillo con Cris.
Un beso gordo a las dos.

sábado, 17 de diciembre de 2011

¿Qué veinte años no es nada...?

Hace 20 años y unas semanas, con mi habitual puntualidad británica, me presenté en la secretaría de la facultad de veterinaria de la Complutense con mis ya casi gastados 17 añitos.
Contestaron:
-¿Qué dónde se imparten las clases de primero? En el aulario A. ¡Empezaron hace una semana!!!-

Los grupillos estaban formados, claro, y yo... más bien colgada.

Pero, entre los primeros que conocí, en la última fila junto a Guillermo, Dani y el Diablillo, se sentaba Jordi.
Al fondo, mezclados con aquellos repetidores que me convencieron de que era imposible aprobar la biología de Tomás Pérez a la primera. Tanto susto tenía yo (y tan pocas ganas de estudiar) que tardé en presentarme a ese examen tres años, para sacar un notable a la primera. Si no hay nada peor que dejarse pisar la moral.

¿La primera impresión?
Con su pendiente de aro, su peinado, su jersey de rayas...
Santiago Auserón, total. Y a mí Radio Futura… No, no era lo que yo escuchaba.

Dio igual, a los pocos días estaba rendida.
Su forma de entablar amistad (de Jordi me enamoré yo, mis compañeros, mis amigos, mi familia, la antipática Nube...),
Sus apuntes prolijos y ordenados (¡cuantas clases me maté a tomar apuntes para luego no entender ni papa de lo que, yo misma, había copiado!…-¿Podría fotocopiar tus apuntes?-),
sus caricaturas de todo y todos (¡Esto lo tendríais que ver!, ¡Sole, lo montamos?),
sus ojos almendrados, su mirada,
su boca, su hablar,
su tolerancia,
y compresión con mis múltiples discorduras...
También me tocó sufrir (porque había pretendiente más lanzada)...hasta que llegó el día de mi cumpleaños. El viento sopló a mi favor.

El 17 de diciembre de 1991 cumplía yo 18 años. Y quedamos casi todos los que luego fuimos pandilla hasta el infinito y más allá.

Verónica también vino, me trajo un bonito libro dedicado (que, por supuesto aún con el uso que le dan las peques, tengo bien conservado) y algunos consejos que en aquel momento no dejaron de ser sabios.
Mabel también sabe de la importancia de haberme sabido escuchar.

Aquella misma noche él me llevó a la estación para no perder el último tren.
Sentados en una de las escaleras que bajan a los andenes de Chamartín, el compromiso quedó, sin aún saberlo ni nosotros mismos, sellado.Un primer beso nunca es olvidado.


Hemos vivido tanto…aunque 20 años no sean nada. Darían para otros 20 escribiendo.

Principalmente este tiempo ha ido apuntalando nuestros sueños compartidos. Los gordos, los importantes de verdad, los que es muy probable que estén todavía por llegar.

Y sí, he llegado a pensar que amar significa no salir corriendo cuando a uno le entran ganas.
Pero hay un brazo de la balanza que cada día abolla el suelo.
En donde pende esa pureza que sabe que, ni aún viviendo mil vidas más, ni buscando en mil rincones, hallaría mortal que me fuera más afín.
Jordi, aunque mi carácter sea gruñón y empeore por momentos, vivir a tu lado sólo puede hacerme feliz.
He encontrado esta canción en la radio para ti.


Y esta de Coque Malla, cuyo estribillo a veces canturreas, también hoy te la regalo.

¿Te he dicho que te quiero?



Gracias cuñado ¡Qué chinorris eras cuando te conocí!

martes, 13 de diciembre de 2011

Siempre conmigo (Itsumo Nando Demo).

Este fin de semana las enanas se han vuelto a poner de acuerdo para ver juntas El Viaje de Chihiro.

Y como cada vez que la veo retengo algo nuevo, esta vez me quedé leyendo los subtítulos de la canción de los títulos de crédito. Y me pareció una letra muy bonita, sobre todo el último párrafo.

De todos modos, debe ser que el japonés es un idioma  individualmente interpretable para cada cual...Porque las traducciones son algo diferentes.

Os dejo tres vídeos, pero son la misma canción.
Por lo que entiendo, que no tiene porqué ser cierto, el primero es la versión original de la película (interpretada por Youmi Kimura).
En el segundo canta Nataliya Gudziy -Ucrania- Leyendo los comentarios deYoutube cada una debe tener  sus propios fans.
Las dos están subtituladas (Si os aparecen anuncios abajo cerradlos para poder leerlo).
Y el último vídeo lo he puesto porque, aunque no tenga subtítulos, es un resumen cronológico de secuencias de la película, por si queréis haceros idea del estilo. A mí me ha terminado por gustar.

Como tendréis poco tiempo... elegid uno, pero como os va a encantar seguro que termináis viendo los tres ;-D



No sé la razón pero, de esta versión se come la pantalla los subtítulos. Así que, por si os interesa os dejo el enlace a Youtube: http://youtu.be/sMFP6dhF4CE . Allí se ve bien.





sábado, 10 de diciembre de 2011

Lejos del olvido.

El viernes 18 de noviembre estuvimos allí.

Jordi me dio la sorpresa, había comprado las entradas  muchas semanas antes.

Echamos de menos a Julia, porque le ha encantado el disco. Lo tenemos casi gastado de lo mucho que lo escuchamos en el coche.

Le compramos en la tiendita del concierto una camiseta, la del lobo. La talla más pequeña le queda como un serón y además es de manga corta, pero ella no se la quitó en todo el sábado, con otra de manga larga puesta debajo.

Las canciones suenan realmente preciosas, pero destaco Olvido. Porque dejé aquel viernes en casa, con mis hijas y con mis padres a unas amigas que, como Eva Amaral, también necesitan a su madre en esa dimensión lejos del olvido.

Allí donde siempre retenemos a  los nuestros que marcharon y dejaron su legado en ese rinconcito cerca del corazón, lo más lejos posible del olvido.




Olvido mi nombre y mis apellidos,
olvido la fecha del día en que vivo,
con algo de tiempo les llega el olvido
a aquellos que he odiado y a los que he querido.

Las letras, los títulos de las canciones,
El paso cambiado de las estaciones.
Me acerco al espejo, me miro y sonrío
Mi propio reflejo cayó en el olvido.

Pero tú eres lo último que veo,
antes de vencerme el sueño.
Siempre estas conmigo en una dimensión
lejos del olvido.

Olvido a la madre que nunca he sido,
las vidas ajenas que  no he vivido.
A veces recuerdo y a veces olvido
los años que cumplo.
Y entonces olvido, y olvido y olvido

Y nada me impide que pueda olvidar
A todos los mitos que se me han caído.
Motivos me sobran para asesinar
a algunos fantasmas a golpes de olvido.

Pero tú eres lo último que veo,
antes de vencerme el sueño.
Siempre estas conmigo en una dimensión
lejos del olvido.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Verídico.

Cada mañana (trempanito, trempanito)  voy escuchando una ensalada de emisoras de radio, divago principal y casi exclusivamente entre dos: 

RNE, donde Juan Ramón Lucas me hace topar con la cruda realidad. Es la primera que conecto y cuando ya se ponen a roer el maltrecho hueso de la economía y la política me piro a Cadena Cien y escucho a Javi Nieves,  Mar Amate y a Jimeno -con los niños-.

"Buenos días Javi Nieves" es muy  escuchable (Aunque se pasan dando publicidad a una conocida marca de leches de fórmula y papillas,  le  ríen alguna gracia al "conductismo-fashion" y  son la rama musical de un conocido grupo de radio con el que comulgo cero -lo que normalmente se les nota poco-).

En todo caso levantan el ánimo a cualquiera. Es un programa despertador apto para todos los públicos.
Porque en otros,tristemente,  he escuchado cada una...Desde alegres y claras alusiones al divertimiento con el consumo de drogas hasta el testimonio sexual de una niña de 19 años que a la salida de una discoteca, borracha perdida, termina con las rodillas heridas al posicionarse a cuatro  patas para follar en un callejón con el chulo de turno (Al que acababa de conocer)  Porque ella -explicaba- no es una calientapichas de las que luego no llegan hasta el final (Literal)...Y omito los comentarios de los presentadores del programa aquel día...En fin, nada que no hayáis oído ya... Pero a una hora que van muchos peques en el coche...Y lo mismo les puede dar por pensar que la salud y la libertad sexual se cobijan en casos como este o que ponerse hasta las cejas de pastillas debe ser una chulada. 

No sé, quizás me salga una vena retro. Pero a mí, éticamente, no me parece lo más correcto. No es la imagen de la droga y del sexo que yo divulgaría entre los menores.

Esta vez sí que me columpio por las ramas y al final, lo que quería, no os lo cuento. 


Otro colaborador de Javi Nieves, que creo recordar se llama Dani, da las noticias y siempre acaba con alguna chorrada del tipo: “Los estudios de una universidad, de no sé donde,  dan  una explicación a por qué los hombres no pueden hacer más de una cosa a la vez.”
 
Pero un día, de la semana pasada, esta última noticia fue así:

No-sé-que encuesta revela que las mujeres, hoy, no eligen a sus parejas por... “

No retuve el motivo ni quienes han hecho el estudio, porque estaba ya algo desconectada de la bobería. Casi volviendo a Radio Nacional.

“...Sino que eligen al compañero que les muestre su apoyo en el desarrollo de sus carreras elegidas...“

Puse de nuevo la antena: ¡Ya estamos! - Pensé- 
¡Siempre con las carreras profesionales a cuestas para poder considerarnos listas, admiradas y liberadas!

Pero Dani siguió hablando: 

“Como, por ejemplo... Trabajar  en casa al cuidado de sus hijos.”

¡Tomate! De piedra. 

La noticia más relevante de la mañana; en nuestros días, la más revolucionaria... Soltada como un suspiro, pasando de puntillas y relegándose a un rincón de un jocoso programa matutino.

Aunque puntos de vista hay muchos y, como tantos, opiniones.
Lo mismo me hubiera gustado más escucharlo en la SER.
Y sobre todo pensar que ésto lo pudieran comprender, sin poner a nadie el cartel de Neo-machista, gente como Elvira Lindo.

Sin más comentarios. Otra canción.

Pero yo lo he escuchado, lo he analizado, lo he interiorizado y, lo más importante, la he compartido o, por lo menos, eso  he intentado.

¡Pensadlo bien! ...Masculinizarnos puede que no  sea el  único camino.
Lo verdaderamente importante es poder tener en nuestras cabezas la capacidad de, libremente,  decidir;
en nuestras manos la capacidad  de alcanzar lo que elijamos
y a nuestro lado poder contar con quienes nos escuchan e, incondicionalmente, nos apoyan.

martes, 8 de noviembre de 2011

Ser madre ...no es tan fácil. O quizás sí.

Nunca llegué a ver su vestido de novia, nada más en el blanco y negro de las fotos. Se lo regaló a mi primo Juan para que la minuciosa tía Ignacia le confeccionara  un disfraz de arlequín. 

Mi madre es especial. No es la primera vez que lo escribo.
Si, ya lo sé, todas las madres para cada cual,  lo serán. Pero la mía os aseguro que lo es de verdad.

Por lo mismo, no puedo dejarme en el tintero el dispensar ánimos a los tres hombres más importantes en su vida, que acatan raudos y pacientes sus locuras y ventoleras. Ella no deja de ser un torbellino que arrasa todo lo que toca. Mi padre, que a más o a menos regañadientes vive  por y para ella. Mi hermano, que por ser el que más la disfruta, termina siendo también quien más la sufre ¡Afortunado! Y su único yerno, que dispone de suegra para reír, llorar y... sobre todo, desesperar. Pobretito Jordi.

Ella siempre ha estado a mi lado y nunca me ha fallado. Generosidad brutal.
Aglomera alegría, optimismo, sonrisas... y ha contagiado ganas de vivir a los que se hayan arrimado. Lo quisieran o no.

Su paciencia conmigo ha sido suficientemente probada, nunca me ha gritado, ni me ha pegado ninguna cachetada a tiempo, ni a destiempo, no recuerdo tampoco chantajes, ni amenazas. 

Me ha soportado incluso escuchándome leer (para que no me durmiera) en una sola noche el Lazarillo de Tormes...Purgando una pena que a ella no le correspondía...Por mi insensata costumbre de dejar todo para el final... ¡Qué atracones de noches estudiando, sin dormir, me he llegado a pegar en los febreros de facultad!

Me ha soportado en plena adolescencia diciéndole yo que me iba de casa, que me quería tomar un año sabático, echándome un novio a los catorce, esperándome despierta (y de buen humor) cada vez que salía hasta las mil...

Le hechizan los niños, siempre tiene un tiempo, un espacio, un guiño, una palabra bonita para ellos…y ha regalado muchos de mis juguetes, sin mi consentimiento, en cuanto ha visto que a algún pequeño se le iluminaba la mirada al verlo.

De hecho, sólo recuerdo (desde mi adultez) haber pasado una racha regular, muy punzantes las dos: El año que siguió al nacimiento de Julia. 

Y todo porque si yo era Mamá-loba: Aprendiendo, leyendo, reconstruyéndome continuamente a mí misma…Ella era Abuela-leona.
Muchos días rugían las fieras:
-“Pero mamá...¡Qué es mi hija!, ¿Crees que no pongo todo mi empeño en evitar su mal?”- 
Recordarla  como leona quizás sea poco.

Sus nietas ahora ocupan casi todo su mundo, pero… No os pongáis pelusones, en su mundo todavía cabemos muchos.

A veces dudo…Si es tan alegre, si disfruta tanto con la crianza… ¿Por qué nunca me animó a ser madre? 
Y otras veces lo siento claro: Porque me adora, me quiere hasta la sinrazón…desea mi paz interior, una vida fácil para mí.

Ya lo entiendo mamá, porque ser madre es cansino, es lo más cansino que me he echado jamás a la espalda, porque es la prueba más dura, sin duda. Sin descanso ninguno.
Porque no soy capaz de avanzar absolutamente nada en casa, sin escuchar al minuto: “Mamaaaaaá….esto” o “Mamaaaaaá…aquello”.

Porque educar, como tú lo hiciste, me lleva a sacar humo por las orejas, pensando en la alternativa al autoritarismo-cutre-barato. Casi no puedo, se agota mi paciencia, se vencen mis cimientos, levanto la voz, negocio…por no decir chantajeo o amenazo. Y entonces entro en mi propia rueda, en la que me he creado yo solita y de la que, curiosamente, me cuesta tanto salir. 

Cambia mi viento y finalmente… todo se compensa, 
con una mirada, 
una sonrisa torcida, 
un abrazo, 
un torpe beso, 
el compartir de un secreto, 
el leer juntas la carta de amor que le ha escrito ese compañero de clase (al que, aparentemente, sólo le importaba el fútbol), 
una frase infantil mal dicha, 
unos comestibles berretes de chocolate…

¡Ven Hada madrina!, ¡Puedes salir Genio, de tu lámpara! Que no os pienso pedir ser más alta o delgada, ni unas piernas largas siempre depiladas, ni que dejen de crecer las verrugas de mi nariz, ni ningún otro capricho tonto.

Sólo quiero una mijita más de paciencia, de alegría para compartir con mis niñas.
Sólo eso, un grabador de recuerdos para que mis hijas puedan quedarse con que tuvieron esa educación alegre que no las llevó a intentar ser  las más guapas, ni las más competitivas, ni las más adineradas, ni las más temidas, ni las más mandonas, ni las más voluntariosas,ni las más prolijas, ni las más limpias en su casa…

Que puedan ser capaces de sentirse impredecibles a la vez que responsables, de elegir su camino para respetar, valorar, admirar y cuidar su entorno y a los que las rodean. Que consigan tener los mejores amigos y la pareja que las admire, comprenda y apoye hasta el infinito y más allá. 
Porque no hay tesoros más poderosos que la autoestima verdadera y la suerte de toparte en tu camino con las personas que formen esa tribu, que con sus defectos y virtudes te arropen siempre, hasta en las decisiones más difíciles… Cuando en un arrebato de locura se les pueda ocurrir incluso hasta ….tener, conscientemente, un hijo… o dos.

Lo sé madre, "lo más difícil que te ha tocado hacer en esta vida es educar a tus hijos". Pero creo que tienes la prueba superada. No imagino poder tener mayor fortuna que la tú has conseguido, que tus hijos seamos realmente transparentes para ti, que te hablemos sin tapujos, que confiemos ciegamente es tus consejos, que te llamemos a cada duda, en cada alegría y en cada tristeza.

Quizás ser madre no sea tan complicado, espero llegar a cogerle el truquillo. Aprender a amar, con los ojos bien abiertos, sólo es el principio. Llegar a lucir en mi corazón la tolerancia más rabiosa y pura es mi meta personal. "Dadme otras madres y os daré otro mundo" , decía San Agustín...


sábado, 1 de octubre de 2011

Para interpretación libre.

Interpretar: Concebir, ordenar o expresar de un modo personal la realidad.
Un correr, volar... y para no llegar.
¡Cuántas llamadas quiero hacer! Y no llego...

No escribo (más) porque no sé por donde empezar.

Y eso que hace años (desde que no disfruto de las largas vacaciones de estudiante) que casi prefiero el:
-"¡Uy, que tarde debe ser!"- Viendo como anochece ya viviendo el otoño.
 Miro un reloj.
-"Pero si sólo son las siete"- Me digo.
 Y pienso (Tan ilusa...) -"¡Si todavía tengo tiempo de hacer tantas cosas!"-  Ja, ja.

Os dejo una canción que he vuelto a oír ayer en la radio y siempre me hace tararear... Por algo será.

A Julia no le dejo ver el vídeo (Y eso que le encantaría el robot) porque es peligrosa la libre interpretación, del estribillo, que puede albergar la mente de una niña... que (¡Qué raro!) aborrece hacer deberes.

Aprovecho para agradecer a los visitantes asiduos (que sois pocos pero... ¡Grandes!) que no desesperéis... Por ahora... yo tampoco abandono:  Necesitaría escribir  más que nunca...Pero, simplemente, de verdad que no llego.
  
La casa por el tejado (Fito y Fitipaldis)




Ahora si, parece que ya empiezo a entender
Las cosas importantes aquí
Son las que están detrás de la piel
Y todo lo demás....
empieza donde acaban mis pies
después de mucho tiempo aprendí
que hay cosas que mejor no aprender.

El colegio poco me enseño.....si es por esos libros nunca aprendo a:


Coger el cielo con las manos

a Reír y a llorar lo que te canto
a Coser mi alma rota
a Perder el miedo a quedar como un idiota
y a empezar la casa por el tejado
a poder dormir cuando tú no estás a mi lado

menos mal que fui un poco granuja

todo lo que se me lo enseñó una bruja

Ruinas.... ¿no ves que por dentro estoy en ruinas?

Mi cigarro va quemando el tiempo,
tiempo que se convirtió en cenizas

Raro!! .... no digo diferente digo raro!!

ya no sé si el mundo está al revés
o soy yo el que está cabeza abajo

El colegio poco me enseñó....

si es por el maestro nunca aprendo a:
coger el cielo con las manos.....







sábado, 17 de septiembre de 2011

Una nueva maternidad. Saltar el río.



Lo cierto es que me quedo con ganas de releer el libro (Una nueva maternidad) antes de ponerme a escribir sobre él.

Porque  no seguía a todas las autoras y todavía tengo alguna laguna de quien es quien.   Besote gordo a Caro, porque ella debería saber que es muy especial, yo también TQM.

Su lectura es sencilla de describir : Estremecedora e  imprescindible.  Para todos, especialmente para los que no sobrevuelan habitualmente la blogosfera, ésta blogosfera.

Lo comencé con tantas ganas que lo he asimilado como he podido, un poco atropellada.

Necesito un poco de invierno, con sus fines de semana en casita,  para leerlo de nuevo, marcarlo, compartirlo y disfrutarlo otra vez.

Cada entrada publicada toca una tecla del corazón. Todas me han encantado:  Por su sinceridad, su ternura, su talento al transmitir, las ideas plasmadas,  ideas estudiadas, ordenadas, mimadas. Muchas me han sorprendido... Me queda tanto por leer y aprender.

Quiero destacar hoy un escrito, por ser el espejo que devuelve la más fiel imagen que ahora vivo. Su autora ha destacado alguna palabra en negrita y yo... lo marcaría todo.

Os la dejo aquí. Y pido a quien me quiera de corazón (a quien quiera saber de mí, de mi naturaleza interior, a quien quiera conocer  los demonios que me autoconsumen cuando no consigo llegar a la otra orilla, cuando me enfado o levanto la voz en casa) que lo lean despacito, que intenten asimilar que hay "otra" manera -de educar-, que me encantaría que todo me saliera bien y que mis hijas, por lo menos, aparentaran estar "bien adiestradas" (muchas veces lo conseguimos)... Siempre gusta quedar bien o en muchas ocasiones, por lo menos, poder pasar desapercibidos.

Que mis hijas, cuando maduren,  puedan también leerlo, porque resume en lo que me intenté esforzar, que comprendan mis errores, que sepan que no me he caido al río porque me guste refrescarme sin más,  sino porque  intento sacarlas conmigo de aquella orilla (En la que, por otro lado, seguro que sería más sencillo quedarme). Mis chicas, os quiero con toda mi locura.


La lectura de una serie de artículos y comentarios, tanto en medios de comunicación tradicionales como en blogs particulares, me ha tenido reflexionando unas cuantas madrugadas (a esa hora a la que el pequeño me pide teta y ya no consigo volver a conciliar el sueño es un momento magnífico para reflexionar, inmersa en la tranquilidad de mis hormonas matinales y maternales).
Lo que más me ha impactado de estos escritos es la manera en que mezclan “churras con merinas” sin el menor escrúpulo, demostrando una ignorancia terrible. Para ellos, el niño criado en la filosofía de la crianza con apego, o como muy acertadamente la denomina Ileana Medina, “crianza corporal”, es sinónimo del “pobre niño rico”. Ya sabéis: ese niño malcriado, cruel y egoísta. Ese niño “rey de la casa” que hace de su capa un sayo, que tiene miles de juguetes y todavía pide más. El niño que recibe todo lo material que pide. El niño “sin límites”. El niño maleducado.

            Según ellos, para no criar un monstruo semejante hay que renunciar a la lactancia, al colecho, a tomar en cuenta las necesidades genuinas de sus hijos. Hay que imponer por la fuerza, si es necesario por la fuerza física. Hay que humillar, someter, dar algún cachete "a tiempo" y dejar llorar (para que ensanchen los pulmones)... En fin, lo que Ileana  Medina cita en su genial artículo Criar desde arriba.

            Pero lo cierto es que este “pobre niño rico”, este "niño mimado" y "malcriado" es exactamente el resultado de una crianza desapegada y de abandono, donde la falta de apego, dedicación y respeto por sus necesidades más fundamentales se tratan de compensar con un exceso de "caprichos " materiales y una falsa tolerancia .Y  yo me pregunto: ¿Qué es lo que lleva a esta imagen tan distorsionada de la realidad? Reflexionando sobre mi propia experiencia y sobre mis propios errores en la crianza de mis hijos lo he visto más o menos claro:

            En la crianza de nuestros hijos, al aplicar los métodos conductistas y adultocéntricos defendidos tradicionalmente por la sociedad patriarcal, los padres caminamos por una de las orillas de un río: orilla de  los métodos conductistas y la  "pedagogía negra" que tan bien describe Alice Miller.  La crianza corporal se encuentra en la otra orilla. Muchos padres queremos cruzar,  y para cruzar tenemos que saltar. Pero el éxito de nuestro salto depende de muchos factores: la confianza en nuestro deseo e instinto, nuestros conocimientos científicos del tema, nuestra capacidad para no dejarnos arrastrar por la masa humana que anda en la primera orilla... Son muchos factores los que nos pesan y cuando saltamos, a veces nuestro salto no es lo suficientemente amplio y caemos al agua. Entonces, los de la orilla nos ven ahí, sumergidos en nuestro fracaso, luchando en aguas revueltas  y nos acusan de estar en esa situación por no ir con ellos, por intentar hacer las cosas de otra manera. Lo que no ven es que nuestro objetivo no era ese -estar en el agua- sino estar en la otra orilla. Pero podemos volver a intentarlo. Volveremos a saltar. El caso es que tenemos claro el objetivo y queremos alcanzarlo, y cada salto tiene más fuerza porque aprendemos de nuestros errores.

                Os pongo unos ejemplos de mi propia experiencia personal: cuando nació mi primer hijo yo tenía una cosa muy clara: no lo dejaría llorar. Así que me pasaba el día con el niño en brazos. Me encontré en esa situación tan bien descrita por Mónica de Felipe en su artículo Un día típico en una casa típica de una típica mamá, en la que a las dos de la tarde todavía estaba en pijama, sin ningún objetivo del día cumplido aparte de estar con el bebé en brazos sentada en el sofá o caminando por la casa. Y, encima, el bebé nervioso y llorón... Me había caído al agua.

                Pero con mi tercer hijo las cosas fueron muy diferentes : cuatro años de “estudios maternales” ,con teoría y práctica, y la existencia de dos pequeños más que hacían imposible no dedicarles la atención que necesitaban, me permitieron dar el salto correcto que me llevó a la orilla correcta. Me colgaba al benjamín de un fular. Así, con las manos libres, yo hacía lo que tenía que hacer (al menos al 90%) y, ¡sorpresa!, el peque dormía feliz, tranquilo y absolutamente satisfecho. La lectura del libro de Jean Liedloff  El Concepto del Continuum (Editorial OB STARE, 2006) me dio la respuesta: no se trata de estar con el bebé en brazos, esperando que éste dirija tu vida. El bebé está programado para sumergirse y disfrutar de la vida de su madre, de su comunidad. Lo que él espera es estar pegadito al cuerpo de su madre -y no solo en una cuna en una habitación de florecitas rosas, apartado de todos y de todo- y que su madre siga con sus actividades a la vez que lo portea a él -no una madre frustrada, sentada en un sofá, en pijama, sola, angustiada, que le mira esperando que sea él el que solucione esa situación-. O sea, los requerimientos son dos: contacto con mamá y mamá haciendo una vida feliz y activa. Cumpliendo sólo el primero no funciona. Para llegar a la otra orilla necesitas cumplir los dos.

               La situación vivida con mi primer hijo es el típico caso en el que los de la orilla patriarcal me decían que tenía que dejarle llorar en su capazo, que así no podía seguir. Ellos sólo me veían nadando en aguas revueltas y llegaban a la conclusión de que mi método era ridículo y fallaba. Pero no, señores, ¡¡¡es que ese no era el método correcto!!!! Estaba equivocada. Cuando di con la solución correcta que sí pertenecía al modelo de “crianza corporal”, todo fue como la seda: para mí, para el resto de la familia y para mi pequeño.

             Otro ejemplo con niños ya más mayorcitos: mi hijo mayor descubrió unos bloques de poliespán y decidió que iba a nevar en casa. Los deshizo con los dedos y dejó la casa más nevada que la calle. El método conductista ante esta situación sería: darle un buen rapapolvo, obligarlo a limpiarlo y castigarlo sin “no sé qué" y a la cama. El método “pseudocrianzacorporal” es:

            - Cariño, ahora lo vamos a limpiar
            - Nooooooo, que estoy cansado
           - Bueno, pues ya lo limpia “mamáburradecarga” mientras tú te entretienes tirando todos los dinosaurios en el suelo de tu habitación.

                Mensaje: "Tú no te preocupes que mamá te resolverá todos las situaciones complicadas en las que te metas en tu vida porque tú no eres capaz de hacerlo". 
               Tampoco es eso. En este caso, fue el padre  el que hizo una verdadera exhibición de “buen método”. Fue más o menos así:

                - Ahora vamos a limpiar todo esto porque así no podemos ponernos a cenar
                - Nooooo, estoy cansado.
                - Bueno, pues hay que limpiarlo. Mira, cogemos la escoba y el recogedor...
                - Noooo, no me apetece.
               - Hijo, así no puede quedar esto. Tenemos que cenar y queremos cenar en una casa limpia. Tenemos que encontrar una solución.

                 (Y aquí entra mamá que ya ha reflexionado y decidido no convertirse ni en mamá conductista ni en mamá “burradecarga”)

                 - Con el aspirador funcionará mejor y te va a gustar, ya verás. Vamos a bajarlo.

                   Y papá le prepara el aspirador, que el niño coge encantado de la vida. Un cuarto de hora más tarde, mi hijo ha limpiado él solito el suelo del salón y la cocina y, además, se lo ha pasado fenomenal. Está orgullosísimo, y ver su orgullo por haber hecho las cosas correctamente me llena a su vez de orgullo a mí. Buen rollito familiar gracias a la sensatez y buen hacer del papá.

                     Si me hubiera dejado llevar por mi vena conductista hubiéramos acabado con el pequeño llorando en su habitación, y yo, recogiendo las dichosas bolitas de poliespán.

                      Si me hubiera dejado llevar por la pereza de no aplicar correctamente el método respetuoso no conductista  ( recoger yo las bolitas para evitar reñirle y terminar con lloros y castigos) hubiéramos acabado con un niño que, aparte de no sentirse a gusto porque ve a mamá dolida y enfadada , sabe que no ha hecho bien las cosas, con el agravante de que no ha  aprendido que él solito es capaz de enmendar sus propios errores; y, además ,  una mamá sintiéndose la “burradecarga” más “burradecarga” del mundo y de muy mala leche.

                    La “crianza corporal” es algo más que un método de crianza. Es toda una filosofía de vida: una filosofía basada en el amor y el respeto por tus hijos y por ti misma. Por la naturaleza de todos.

                    No se trata de dejar que los niños “hagan lo que quieran” sino de ayudarlos a encontrar lo que realmente quieren y deben hacer. No se trata de hacer de tu hijo el centro de tu universo porque eso es absolutamente asfixiante para él, sino de dejarle clarísimo que es parte de ti, que es importantísimo en tu vida: algo único e irremplazable, que es un gran placer para ti ser su madre.; pero él tiene su propio centro, su propio universo y tú estas ahí acompañándolo en su historia de crecimiento y compartiendo tu experiencia con él: nutriéndolo.

                      Cuando nos olvidamos de todo esto, caemos al agua. Pero siempre está la oportunidad de volverlo a intentar y llegar a la otra orilla la próxima vez. El peso de nuestra propia crianza, basada principalmente en la "pedagogía negra", es difícil de superar, pero podemos hacerlo. 

                      Yo tengo una manera muy sencilla para saber cuándo he hecho bien las cosas: ver cómo me siento. Si me siento mal es evidente que, o bien me he quedado en la orilla que no quiero o bien me he caído al agua. Si me siento bien (y es un “sentirse bien” muy enriquecedor) he saltado correctamente.  Y es que el deseo de "criar  bien" a nuestros hijos con amor y con respeto, sin humillaciones ni violencia; enseñando, guiando y  acompañando, está en nuestra naturaleza  más profunda.  Cuando conseguimos superar nuestra mala educación y criar a nuestros hijos según nuestra  vieja sabiduría de seres humanos, todo fluye: nuestros hijos y nosotros estamos bien, y las crisis se solucionan positivamente para todos. Cuando esto no ocurre,  la  relación familiar se carga de tensión y de dolor, y todos nos sentimos angustiados. Por suerte siempre podemos romper la mala inercia reconociendo los errores, disculpándonos si es necesario, y dando a nuestros hijos vía abierta para que expresen el dolor o la frustración que han sentido al sentirse "maltratados" por nosotros: sus padres.

                 Quizás algún día consiga quedarme en la orilla correcta sin caer continuamente al agua o volver a la orilla "conductista". Tal vez esto nunca lo consiga yo, pero espero que lo consigan mis hijos con sus propios hijos. Supongo que hay objetivos inalcanzables para una sola vida,  pues arrastramos muchas generaciones criadas  a base de "pedagogía negra”. Pero al menos démosles un punto más cercano desde donde saltar a la orilla de la "crianza corporal"  para que esa orilla esté cada vez más poblada y empiece a funcionar una sociedad y una humanidad más pacífica, respetuosa, libre y feliz.

 Gracias María. Gracias a las 15. Espero estar el 23 en Madrid.

jueves, 1 de septiembre de 2011

A de-man-da.

Pues no, no me considero ninguna radical; ni ninguna talibana de la teta; ni he ingresado en ninguna secta en la que sólo bebemos leche humana; ni estoy en contra del resto del mundo; ni le sigo dando el pecho a Luisa porque tenga miedo de perder nada; ni deseo que ella, por eso, siga dependiendo de mi; ni tengo por ello la intención de que nuestro vínculo sea aún más especial...No.

Pero hay días en los que me caliento.
Estoy harta de seguir leyendo en panfletos de supuesto prestigio que sí, que en la lactancia materna se ofrece el pecho a demanda (¡Vaya, pues mira que bien!) Pero… no antes de que hayan pasado dos horas desde la última toma, pero no más de 10 minutos de cada pecho...
¿Quién intenta tomarme el pelo?

¿Es que el resto de la humanidad no pondría el grito el en cielo, si en los botes de leche de fórmula pusieran una errata: Añadir un cacito de estos polvos a 30 ml de agua además de media guindillita machacada?

Claro, esto sería perjudicial para la salud del bebé... Pero sobre todo se cargaría esta lactancia de cuajo. Cualquiera  preferiría tomarse un soso vaso de agua antes que un solo sorbo de ese mejunje, por mucho que alimentase.

Entonces ¿Por qué debo yo callarme cuando leo y escucho erratas tan determinantes para acabar con la buena alimentación de un bebé lactante? Llamadme lo que queráis pero sé que esta vez estoy, simplemente,  en la posición más razonable.

Para que una lactancia sea exitosa, además de muchos otros detalles, no debemos olvidarnos de mandar muy lejos al reloj y sobre todo mandar a tomar viento fresco a los que insisten en recordarnos que existe (¡Qué plastas!) con frases como estas:

-¿Pero no acaba de tomar hace 10 minutos? Se le va a cortar la digestión si vuelve a comer- (-¿Y tú? ¿No te acabas de tomar el aperitivo y ahora vas a comer? Vaya...pues ahora no te toca-)
.
 -Se te ha dormido a la teta… ¿No le tendrías que echar en su cuna?- (Lo mejor para estos casos es ni siquiera tener el artilugio- ¿Qué lo deje dónde?-)

-Hija, estás esclavizada… No te deja hacer nada.- (-Mientras que os deje hacerlo a los demás no vamos mal. Ya que has venido podrías echar un cable- De todos modos nada mejor que manejarse con los trapos y los nudos…Hay mujeres, en el resto del mundo, que así, desempeñan labores mucho más tediosas y complicadas que las nuestras)

¡Mujer, abre los ojos! ¡Confía! Confía en ti misma. Haz lo que te dicte el corazón. Dale una buena patada al reloj. No dudes nunca de tu bebé, él sabe cuando y cuanto te necesita.

Sí, dar el pecho es diferente. Lo cambia todo.
Tú vida será distinta cuando tengas un hijo pero no sólo si toma de tu leche, sino (si tú lo quieres disfrutar) en cualquier circunstancia, por siempre.









domingo, 7 de agosto de 2011

Nueva Margarita.



Bienvenida Margarita…Del Barrio. 
La que daba redondez al tallo
y luminosidad a la mirada de su madre.
Ahora sólo debes dejarte mimar, admirar,
amamantar, abrazar, abanicar, mecer…
Por tus padres, hermano, abuelos, tíos…
Los que -para su fortuna- están cerca y los que -para nuestra pena- estamos lejos.
Como si lo hicieran el sol, la luna, la abeja,  la lluvia o el viento.
Porque eres hija del más mágico Mago del Barrio y de la más bella Margarita…
Margarita del campo.


jueves, 4 de agosto de 2011

Este último viaje.

Hemos vuelto de las vacaciones desde Almancil -en el Algarve-, hemos recorrido todo el sur de Portugal, (Relámpago) hasta Cabo San Vicente para ver caer el Sol,
sentados en precipicio,
abrazados (Sobre todo para que no se me escapase el Coco),
casi tocando el vuelo- parado por el viento- de aquella gaviota  a escasos centímetros de nuestra mano, arropados los cuatros por la misma manta,
aplaudiendoy vitoreando un fin del día rodeados de hippies españoles...¡Qué locos! No me lo imaginaba así...

Me gusta  ir a lugares mágicos -como al cine- sin haber leído antes la sinopsis.

También me gusta ir a lugares mágicos- como al mismo fin del mundo- sin batería en la cámara.
De verdad (Jordi, no es recochineo), me obligará a retener ese momento siempre fresco en mi recuerdo.
Se lo he dicho a Julia, es como un secreto, que ya sólo quedará entre nosotros.

Nos han acompañado (En las misiones menos arriesgadas):
Un bebé llamado Liam (Para quien los perros, lógicamente, no ladran "guau-guau" ni "woof-woof" sino "guau-woof"),
La Mamá de ese Bebé (Como la ha llamado Luisa durante muchos días) una dulce, rubia, guapa y optimista irlandesa que prepara un  riquísimo porridge que he desayunado cada día  -Magnífica manera de tomar leche, cereales (Templaditos) y fruta (Picada, fresquita) todo en uno... thank you por la revelación-
y El Papá de ese Bebé, amigo del colegio de Jordi casi desde su más tierna infancia y compañero de muchas aventuras y desventuras.

De vuelta a las Castillas hemos separado los caminos, pues nosotros teníamos el empeño de achuchar una enooooorme barriga y hemos tenido narices para, en pleno julio,  pasar un par de noches en Sevilla. 
Hemos estado con Marga, David "El Mago" y mi ahijado, un ratillo, con la esperanza de ver nacer a la pequeña Margarita.
Hemos visto  a Mamá Marga y a Adolfo que tienen una casa preciosa, acogedora y del todo preparada para la vida moderna.

Y  no he podido ver un desvío para Gines y no volver para pasar por allí...raspando los minutos.

En tan sólo una mañana, en cuestión de horas, he removido mis cimientos, cientos de recuerdos que me han traído el caminar por sus calles, ver mi casa... pero sobre todo encontrar a sus gentes tal cual  les recordaba.
Me ha ido cuadrando todo, he encontrado a cada uno en su lugar, sin avisar, después de años de no vernos...

A Paco, ya le conocéis de otros escritos. El fue amigo en una desdichada racha adolescente (En la que un simple corte de pelo me hubiera mantenido recluida en casa una eterna temporada), las horas charlando sentados en un bordillo de nuestra calle al raso fueron infinitas, sus consejos oportunos, su nobleza  ejemplar, Rociero y Sevillista hasta la médula...Somos bien distintos... Pero hemos compartido tanto... Que cuando se marchó a la Mili, podría haberse ido mi novio y yo no hubiera sufrido-ni escrito- tanto. 

Eterno repartidor de sonrisas y vendedor de alegrías... ya venía a nuestro encuentro por la calle...
Emilio nos había reconocido, desde el anonimato de su furgo del trabajo, y ha parado en la juguetería para avisarle de nuestro intento de sorpresiva visita.


-"¿Y Chelo?"- He preguntado a los pocos minutos.
-"¡Vamos a verla!"-
Su hermana, con quien compartía yo habitación cuando les visitaba...Ella es una  morena alegre, de mirada intensa y boca marcada, guapa.
Positiva donde las haya. ¡Tela!

En su tienda, ya cerrada, he charlado también con Concepción y su consuegra. Risas.

Hemos hecho allí campamento base (En la antigua casa de Paco, como en los viejos tiempos) y he ido planeando y esbozando el resto de las visitas: 

A Juani la he pillado saliendo de mi casa vecina, de total casualidad. Había venido de Punta Umbría por ser el cumpleaños de su hijo Javi  y acababa de volver a por su teléfono olvidado. No ha dudado en acompañerme-con la prisa que llevaba-, para colarnos por la trastienda,  a conocer a la pequeña y saludar a Julia. Profesora vocacional, es de sonrisa amplia y ojos que brillan, incluso en lo reveses de la vida.

Nazaria no me ha reconocido hasta que no se qué gesto le ha recordado a mi madre.  
Tiene 83 años -Que no se los echaría ni ella que se los cuenta-
Cose que es un primor. 
Y su fijo (Que móviles ni había) fue nuestro teléfono, para recibir llamadas, el tiempo que viví allí.
Un sol de mujer, el sol de muchas mujeres.
Es el duendecillo que, si sabe que te gusta la sopa de tomate, se cuela por la ventana y te hace un perol para dejarlo en la encimera de tu cocina. Ella disfruta sólo pensando en tu cara al encontrarlo y en el gusto con que te la has tomado.

Y a Luci... y a Luci... ¡Qué cocotón le daba!!!
¡Qué si no se lo digo: -"¿Es que no nos parecemos ni un poco a  Paloma?"-!


Yo recuerdo intensas charlas con ella. Aún con nuestra gran diferencia de edad hemos charlado siempre abiertamente. Ella es especial, menuda, soltera, trabajadora,  alegre,  un cascabel al que no todos, en su propia tierra, han sabido apreciar. Sabes lo que te quiero. Porque la base del querer muchas veces es, simplemente, la admiración y el aprecio.Todo te lo tengo.

Y todavía nos ha quedado tiempo para dejarnos invitar a riquísimo adobo y demás.
A Ver a Emilio.
Contarnos muchas cosas. Reirnos.
Y conocer a toda la chiquillería: Paco, Nacho, Ana y Pablo-pequeño terremoto-. Cuando han salido de sus campamentos y su guardería. 
¡Qué lindos todos! Respetados, comprendidos y amados. ¡Qué bellos padres!
Sólo me ha faltado ver a Alicia...que doblaba turno por tener un compañero de vacaciones.
Te espero en casa, que os va a pillar casi de camino.

¡Qué ilusión tan grande!! 
Jordi, en el viaje de vuelta me decía, corroborando las palabras de Nazaria:
-"Desde luego... el poco tiempo que vivistéis allí sí que tuvo que ser especial."-

Lo fue...nueve meses que darían para escribir un libro...
De cada una de estas personas entrañables.












En Tomares, los peques. De Marga no pongo foto porque la barriga se saldría del papel.
Y todo Gines representado por Paco-peque. Por ser ...Todo un campeón.
Reparte besos.



sábado, 9 de julio de 2011

La boda.

Una boda similar me ha hecho recordar.
 Fue el 2 de julio de 2005 (¡Jordi!!!!!  ¡Se nos ha vuelto a pasar el Aniversario!!!! ¡Tú, cocinando paella para treinta...y yo desparramando el gazpacho por la cocina de quien tiene más paciencia...¿Cómo nos íbamos a acordar??!).

Cuando nos vinimos a vivir juntos -de alquiler- dijimos: "A ver si nos casamos... " "Sí...ya sacaremos el rato".

Cuando comenzamos a construir nuestra casa y nos hipotecamos: "A ver si nos casamos... " "Sí...ya sacaremos el rato".

Cuando nos embarazamos:  "A ver si nos casamos... " "Sí...ya sacaremos el rato".

Cuando nació Julia: "A ver si nos casamos... " "Sí...ya sacaremos el rato".

Finalmente fue un tema de legalizarnos ante situaciones que pueden resultar muy adversas. Y no querer casarte- era yo bastante cabezota- priva, en esos casos, de derechos fundamentales a tu pareja.

Así que, a nuestra manera, lastrando la pérdida de quien, con Sonia, seguro hubiese venido -aún sin ser invitados- porque era más que un amigo, otro hermano:
Sin religiones,
con la cara lavada,
en donde vivimos,
oficiado por un concejal del ayuntamiento -que ha terminado por ser vecino nuestro-,
con nuestra familia más próxima -padres y hermanos (que en aquel momento Óscar y David no tenían ni pareja que los acompañasen; yo ya hace años que no tengo abuelas ni abuelos y a los de Jordi no les íbamos  hacer venir desde tan lejos para tan fugaz enlace),
comiendo casi donde queremos -porque en donde queríamos no nos cogieron el teléfono el día anterior para reservar- y a la carta cada cual, claro.
Sin incordiar a los amigos...
Precisamente como ninguno estuvisteis ya era hora de poner alguna foto ¿No?

 El cava fue sorpresa y cortesía del Ayuntamiento. Muchas gracias.

 Julia tenía nueve meses, con el trajín, aquel día se mantuvo a pan y teta. Menú especial.

Los acompañantes, según se lee:
Óscar (Mi cuñado), Maite y Francisco (Papás de Jordi), Julia (Nuestra primera peque), yo misma y Jordi, Paloma (Mi mamá), David (My brother) y Ángel (Mi papá)... Chin Pon.
José Antonio de fotógrafo, no he encontrado esa foto que hiciste, tan arriesgadamente, subido al muro de la entrada. Quizás fue con la cámara de Francisco.

domingo, 26 de junio de 2011

La Mamá de Azucena.

El jueves no pude acudir a su funeral. Jordi estuvo por nosotros.
No sé su edad. No tengo ahora, siquiera, su nombre en mi cabeza; porque ella siempre fue entre nosotros... la Madre de Azucena. La Abuela de Beatriz y Noelia.

Los momentos que he convivido con ella no han sido tan numerosos.
Pero, para mí, han sido intensos. Han quedado en mi recuerdo bien grabados, como las reuniones de películas en las que mujeres, aún siendo a cada cual más distintas, se sinceran unas con otras, hablan, escuchan, comparten, sonríen, ríen... Y, si se tercia, discuten, tuercen la ceja o lloran.
Eso mientras las chiquininas revolotean a nuestro alrededor con pinturas de colores, zumos, galletas de chocolate, juegos, muñecos, puzles, tizas, disfraces...

Allí se habla de lo carnal y de lo emocional.
De bolsos y zapatos.
De crianza y confianza.
De como usar un fular anudado en la cabeza.
De las diferencias entre las costumbres de tiempos pasados y presentes.
De las fotos familiares, de mil viajes.
De la actualidad y el futuro laboral.
De las mejoras y desmejoras de nuestra ciudad.
De añoradas adolescencias. Unas recordadas con nostalgia, otras que no quisieran volver a ser vividas de ninguna de las maneras...

Habitualmente éramos cuatro, contando con su hija Patricia.
La tía bien-criadora de sus nietas, porque siempre las llena de abrazos y besos, porque las escucha hasta el infinito y está pendiente de sus deseos de pequeñas princesas.

En otras ocasiones se ampliaba el grupo con mujeres dispares (Otra de sus hijas: María; amigas de mis amigas...).
Su yerno Andrés, vestido cómodo para estar en casa, o su marido, siempre en visita fugaz, también eran aceptados.

Con ella, de su familia, he aprendido mucho.
A compartir tiempo y espacio.
Que los abuelos también repostean y saben hacer ricos churros y huesillos.
A disfrutar del momento, que las personas son, dentro de una casa, lo único importante. Que todo lo demás bien puede esperar.
A respetar más a los niños y, sobre todo, a confiar más en ellos (Que no sabía yo que una niña de dos años es capaz de hacer pis solita...solita)...

Cada vez que ella asomaba, mi alma se alegraba, mi talante se relajaba, mis orejas se acomodaban y mi voz se templaba para ser escuchada...

Yo la voy a echar de menos.
Hay algo que dice y seguirá diciéndolo todo de ella:
Su familia es un primor y la han amado, cuidado, respetado, besado, abrazado hasta el último segundo.
Cuando ya no podían albergar esperanza, alguien le dijo a Patricia:
-¡Para ya, que la tienes que tener agotada con tanto abrazo y beso!-
Y ella, sabiamente, con su alegría habitual, contestó:
-¡Ay, déjame! Eso que ella se llevará...-
De algo estamos seguros, hay besos y abrazos que para siempre perduran. Y alguien se los ha tenido que quedar.

viernes, 24 de junio de 2011

¡Ay... si todavía te tocará dar las gracias!

Para entenderlo mejor debéis leer a Carolina.

En todo caso: Enhorabuena.

Porque no hay hora más buena que esa de dormirse con los cachorros acurrucados al calor de nuestro pecho.

Alma, Habiba:
¡Qué tengáis lindos sueños!
La noticia: Aquí.

lunes, 20 de junio de 2011

Andy.

Tengo un amigo que sigue mis Alejandradas (Y me comenta) de una manera particular porque sus circunstancias de conexión son especiales.

Me conoce sobradamente porque hemos compartido mucho, durante uno de los tiempos más intensos de nuestra vida.

Cuando ya , por fin, logré licenciarme. Estuve un año y medio (hasta que decidí venirme a donde ahora resido) trabajando como becaria en un proyecto de parasitología de la Facultad (Mis labores allí, y con quién las desempeñaba, son para escribir otra entrada, para sonreír, reír y llorar...).

Durante esos meses Andrés vivía su solitaria decisión de emanciparse en un portal cercano a donde yo, todavía, residía con mis padres. Cada día, a mi regreso del trabajo, siempre paraba primero en su casa a contarle mis venturas y desventuras de aquel día.

Él habla poco, muchos pensarán que es tímido, pero yo no le considero, él es observador y discreto. Y el caso es que, cada vez que abre la boca, sus palabras resultan sabias y meditadas

Él mira con unos ojos cuasi verdes y misteriosos que a más de una amiga mia han llegado a conquistar. Y Andrés apenas sin saberlo. Sí, sí.

Cuando me da, hablo mucho y él siempre me ha sabido escuchar, aconsejar y corregir.

Nos separamos de puro amor.

Él emigró , tras casarse, a una población cercana y allí cultiva una preciosa familia, mimando a sus dulces chicas rubias.
Yo me vine a cuidar a un lesionado que, claramente demostró que no podía vivir sin mí, tirándose (con el coche incluido), por el puente de San Juan (Jordi, me hubiera venido igual...no era necesario tanto escándalo ;-)

Desde el principio Andrés me ha ido escribiendo correos, cada vez que ha podido leer una entrada.
Como suelen ser mensajes preciosos, me voy a permitir el irlos repescando...y poniéndolos donde deberían estar.
Así que el primero es el último y, poco a poco, iré colocando en sus sitios los demás.
Firma Andy, que es como siempre le llamaremos en la pandilla.

Pase el tiempo o se interponga la distancia entre nosotros, nunca te olvido.
Nos vemos dentro de poco... y conozco a tu pequeña.

sábado, 18 de junio de 2011

Jordi: Mi emoción.

Aquí la Máquina de Ecografiar Ale2.0.

Instrucciones de manejo.
1-Ponerse el uniforme, el de guarrear.
2-Cruzar en bandolera, bajo el brazo izquierdo, ese chisme llamado ecógrafo portátil, que fundamentalmente consta de pantalla, batería y cable con su sonda.
3-Cruzar de igual manera pero bajo el brazo derecho un bolso pequeño, con capacidad suficiente para albergar la batería de recambio, el bote de la gelatina y un spray de color.
4- Atarse el pelo en una coleta... con lo que se tenga a mano.
5-Calzarse en el brazo derecho un guante largo de inseminar (vacas) . Por encima poner otro guante desechable de látex para ganar en sensibilidad y que no se te resbale todo de la mano. En la mano izquierda con este último tipo, corto, de guante sobra.
6-Atarse a la cintura el arnés que sujeta un asiento al culo, el cual consta de una tablilla donde sentarse y una pata central terminada en un muelle-espiral. De esta manera puedes permanecer en equilibrio apoyada en tres puntos: tus dos patas y el citado rabito de cerdito.
7-Encender el ecógrafo.
8-Sentarse detrás de la primera (De las que pueden llegar a ser novecientas) oveja amarrada en el comedero, poner gel en la sonda, apretar contra su ingle (entre su teta y su muslo), apoyar el codo en la rodilla y aprovechar así la fuerza de la pierna (como soy pequeña yo puedo :-)
9-Interpretar la imagen y colorear la grupa de la diagnosticada: raya vertical, preñada (Premiada como diría Nolbertico) o raya horizontal vacía.
10-Avanzar un paso de lado, cual cangrejo, sin modificar prácticamente la distancia de las posaderas al suelo hasta situarse entre las dos próximas ovejas y repetir los pasos 8 y 9 con cada animal.

Y así como de 9:00h a 14:30h, acabando las últimas enchufada al cable porque las baterías ya no dan para más. Cola-cao con bizcocho por medio, es importante repostar, el combustible es fundamental.

Es Jordi, pero de aprendiz... Para llegar a máquina le queda... Poco.


A Máquina Ale2.0 también le palpita el corazón y a veces agradece la actividad físicamente repetitiva para darle cuerda a su emoción.

Allá por la oveja 500ª,
con la rodilla chascando a cada avance,
los dedos irritados por el sudor y la presión,
las dos cachas del culo dormidas,
la rabadilla del revés (tengo que agenciarme un cojín),
la piel del codo y la rodilla gastada ya,
no se cuantos pisotones,
unas cuantas meadas sobre mis pantalones (un chubasquero tampoco vendría mal),
con calambres en la mano que presiona el gel
y templado el antebrazo que presiona la sonda...

Me he puesto a canturrear una melodía, sin letra, que supongo sería inventada (Ahora mismo ya ni me acuerdo), pero que también podría venirme de cualquier película vista y archivada en un rincón de mi memorión... Oprimido el pecho, con toda la calma he roto a llorar, allí solita, con alguna oveja curioseando.

Pensaba en Jordi, en lo que le quiero y admiro. En que dudo si se lo sé transmitir.
En lo mucho que ya llevamos vivido juntos , en las veces que he pensado escribirle aquí...
¿Una lista de adornadas virtudes?
Prefiero no, porque todas no las tiene. Nadie. Pero muchas sí, las que a mí me importan y alguna más.

Soy así, luego me cuesta decir, tocar, besar... Pero emocionable siempre lo fui, sobre todo cuando estoy sola conmigo y mis pensamientos, en mi cabeza no para de rondar:
No puedo vivir sin amor.

Si se me escapa me siento pequeña, indefensa, fea.

Al minuto me ha dado por reír, al recordar que en muchos momentos, durante estos años me ha vuelto a enamorar y las mariposas en mi barriga, de vez en cuando, vuelven a revolotear.

Otras veces nos proponemos pescar, entre enfados y sinsabores, y sacamos airosos a la mujer esqueleto que tanto nos viene a enseñar. Y la ateclamos, le tengo hasta cariño, ya no me parece tan repugnante siquiera. Sé que sin ella el amor se apaga, que nos lo permite revivir y reinventar.
Echadle un vistazo a esto cuando tengáis el ratillo: Mujeres que corren con los lobos (Capítulo 5)

Y ésta es la canción que hoy le dedico.

Tampoco lo sabes, cada vez que la escucho vuelo a tí y me acurruco en ese rincón de tu corazón donde siempre viajo segura y feliz.

Juanes no me intriga demasiado. No tengo ningún disco suyo. Bastante con la radio.
Pero me quedo con este resumen:
Porque nada tengo
Si no tengo lo mejor...
Tu amor y compañía
En mi corazón.

Y es que vale más
Un año tardio,
Que un siglo vacío amor.
Y es que vale más
Tener bien llenito el corazón...



Cuando el tiempo pasa
Y nos hacemos viejos
Nos empieza a parecer
Que pesan más los daños
Que los mismos años
Al final...
Por eso yo quiero
Que mis años pasen
Junto a ti mi amor eterno
Junto a mi familia
Junto a mis amigos y mi voz
Porque nada valgo
Porque nada tengo
Si no tengo lo mejor
Tu amor y compañía
En mi corazon
Y es que vale más
Un año tardio
Que un siglo vacío amor
Y es que vale más
Tener bien llenito el corazón
Por eso yo quiero
Que en mi mente siempre
Tu cariño esté bien fuerte
Aunque estemos lejos
O aunque estemos cerca
Del final
Porque nada valgo
Porque nada tengo
Si no tengo lo mejor
Tu amor y compañía
En mi corazón

(Coro)

Ven amor...
Me siento débil
Cuando estoy sin ti
Y me hago fuerte
Cuando estás aqui
Sin ti yo ya no se que es vivir
Mi vida es tunel sin tu luz
Quiero pasar
Más tiempo junto a ti
Recuperar las noches
Que perdi
Vencer el miedo inmenso
De morir y ser eterno junto a ti
Porque nada valgo
Porque nada tengo
Si no tengo lo mejor
Tu amor y compañía
En mi corazón.

Por eso yo quiero
Que en mi mente siempre
Tu cariño esté bien fuerte
Aunque estemos lejos o aunque estemos cerca
Del final
Porque nada valgo
Porque nada tengo
Si no tengo lo mejor
Tu amor y compañía
en mi corazón

viernes, 17 de junio de 2011

O...¿Por qué tiene que serlo Habiba ?

Porque... ¿Sólo tiene 22 añitos...?
Yo casi podría haber sido licenciada (Que nací en un frío diciembre)... y no recuerdo mi cabeza en aquel entonces desamueblada, para nada.

Mi madre, siempre madraza, se casó con 21, y con 24 ya nos tenía a los dos muy bien atendiditos.

Porque...¿No ha aprendido a cantar nanas...?
A mí tampoco me ha hecho falta ¿Y?

Porque...¿Alimenta a su bebé a demanda...?
Como nos alimentamos todos... los que no seguimos ninguna dieta.

Porque...¿Ha nacido en un país cercano...?
Más enriquecedora será su vida, la de su niña y la de quienes las conozcan.

Porque...¿No tiene solvencia económica?
Pues quizás por ello acudió a pedir ayuda... a donde, por lo visto, no debía.

Porque...¿Sospechan de su capacidad como madre?
Pues esto no hay que intuirlo, hay que demostrarlo.
Y hasta demostración eficaz Alma debería haber estado con su madre.

Lo mismo para dejarnos comprobar que es una buena madre sólo hubiera necesitado un apoyo, un abrazo, un tú puedes...

Porque...¡Qué alce la voz quien nunca lo ha reclamado!

Estáis todos callados.
Quizás también estéis todos locos...

domingo, 12 de junio de 2011

Y...¿Por qué tengo que ser yo la loca?

A mí todavía me sorprende que todavía sorprenda.

Ni siquiera es necesario irse a serios artículos especializados. Lo he encontrado también, explicado muy clarito, en la Wikipedia, sin ir más lejos: Lactancia materna.

A mí me sorprende encontrarme, todavía, con personas que me carguen de ¿Todavías? de ¿Hasta cuandos?

Pero lo que más me intriga es por qué, todavía, a algunos parece incomodar.
Como si cada vez que Luisa succionase al mamar, en vez de obtener la leche de MI pecho les sacase a ellos, de las venas, su esencia vital (como los Skeksis a los Podling en la película de Cristal Oscuro).

Como si cada noche que compartimos el sueño con nuestras hijas, éstas se la pasasen dándoles a ellos pellizcos en el culo.

Un poco de tranquilidad.
No pasa nada...
Que nadie va a quitaros ningún privilegio.
Que la leche de fórmula se va a seguir fabricando y las cunas se van a seguir vendiendo.
Que la rueda no se para porque nuestra hija tome leche de MI teta.

Cada vez me apetece menos dar explicaciones, pero cada vez lo siento más necesario. Y para acabar antes con las discusiones, últimamente, termino diciendo lo que realmente me sale de las entrañas:

-"Si de algo me arrepiento es de no haber sido más radical, de haberme permitido descansar tras el parto tres horas lejos de Julia, de no haber mordido a la enfermera que vino a sacármela de la cama en el hospital, de no haber portado más a mis hijas, de no haber tenido el valor de bajarme del carro laboral, de haber comprado cuna, carrito y biberones..."-

Yo me considero de lo más normal, simple, corriente...
Lo que más veces me gustaría es ser anónimamente común o que me dejaran pasar más mimética en el ambiente.
Pero otras menos veces es necesario, incluso apetece, también batallar.
De todos modos que distinto es hablar para enfrentarte al rebote (¿O no Rafa?) que dialogar con quien quiere saber y valorar, de tu vida, algo más.
Una vez más, gracias a mis padres y a ciertos amigos suyos a los que, desde pequeña, me han enseñado a amar. Agradable y nutritiva sobremesa.

sábado, 11 de junio de 2011

Una de fotos.

Son muchas ganas de escribir, muchas ganas de leerlo todo, algunas historias que contar... Pero tan escasos los minutos...
Mientras maquino y elaboro.
Una actualización de imágenes rápida e informal:


La valiente Julia con un nuevo amigo, de camino hacia el río al que poco después cayó sin querer quererlo pero de cabeza. Mamá eso no lo cuentes...
Y porque no tengo foto...









La intrépida Luisa petisa, que puede aparecer metida o subida (Que suele ser más el susto) donde menos te lo esperes.

Llegando, como cada día.
La amapola llama la atención y al fondo se ven las naves de la Granja.
Aunque es reciente la foto, ya está desaparecida la flor y seco el cereal.
Esto rueda y rueda.



Y por hoy...chin pon. Me voy zzzzzzzzzzzzzz.

lunes, 6 de junio de 2011

¡Fuerza, pequeña-gran madre y mujer!

Estos días llevo algo leído del tema.
He tenido mis dudas, pero he engrosado el grupo en facebook
(https://www.facebook.com/home.php?sk=group_170685046326633
y he firmado aquí.
Finalmente voy a hacer, como mía, esta reflexión de Una Maternidad diferente.
Me ha calado hondo su indignación. Además de enlazar algún otro blog de interés.

Habiba por favor, ya que tu bebé no puede defender sus derechos y menos sin ti a su vera, si tú no estuvieras de acuerdo con tanto revuelo, háznoslo saber.
¡Ánimo, pequeña-gran madre y mujer!

¡Ojalá también fuera nuestro vecino!


Mi único cuñado, hermano de Jordi, hace ya un par de años le regaló a Julia El viaje de Chihiro.
La película no es sobre lo habitual.  Tiene otros intereses, otros mensajes (como otras de Hayao Miyazaki), para quien los quiera recoger y entender.
En ocasiones tienen alguna escena algo bárbara.
Nosotros hemos visto algunas (las que nos ha comprado el tío Óscar y otras que nos han ido trayendo los duendecillos o el ratón Pérez). Estoy deseando ver el resto, porque lo que muestran de aquella cultura me parece fascinante. Tanto respeto por el prójimo, por la naturaleza, por nuestro entorno, por la tribu... en estos días... me parece una acertada rareza.



- El viaje de Chihiro: Es rara. Pero no me disgusta (será de tanto verla... Mamá, tienes que intentarlo).
A mis hijas les encanta, es de las pocas películas que siempre están dispuestas a ver juntas. Normalmente, Julia siempre elige La Princesa Mononoke y Luisa prefiere Pimpón (del Cantajuegos). No hay modo de unificar criterios.
De todos modos, vosotros pasad censura por si acaso, no dejéis a los niños solos frente a la pantalla. Luisa cuando vio que los papás se convertían en cerditos lloró desconsolada. Así que, por ahora, siempre le paso esa escena. Por ahora.
Oficialmente es "autorizada para todos los públicos". Pero claro, a mí  me tuvieron que sacar del cine cuando me llevaron a ver Blancanieves de Disney, del miedo que me daba. Todo es relativo.


-Ponyo en el acantilado es preciosa. Las imágenes, la banda sonora, el mensaje, el respeto de los pequeños a los mayores y la admiración de los ancianos por los pequeños...
Dos niños son capaces de restablecer el equilibrio de su mundo. Gracias a dos madres que se apoyan mutuamente la una en la otra, mientras a su vez, confían en la responsabilidad a sus respectivos hijos. Confían sobradamente.
Le encuentro un pero.  La madre conduce como una auténtica loca. No es ningún buen ejemplo de educación vial. Julia dice que es muy valiente, pero confundir la inconsciencia con la valentía... no deja de ser peligroso.
De todos modos, en la contraportada pone expresamente "especialmente recomendada para la infancia". Ahí queda.



-La princesa Mononoke y Cuentos de Terramar  narran mensajes perfectos (sociales, ecológicos...).
Pero son "no recomendadas para niños menores de 7 años" (y con razón).
Mis hijas las ven, pero ellas son así. Tan salvajes también.

Mi vecino Totoro. Podría decir que es mi película preferida. Tan tranquila.
Todo es armonioso: Los personajes, el paisaje, la casa, la relaciones familiares, la amistad, el colegio, el colecho... (en Ponyo, no lo dije, también hay una escena con un bebé lactante que me encantó), la forma de vivir sencilla, la forma de amarse, de divertirse, de explorar y respetar la naturaleza, la música, la desbordante imaginación...
Pensaréis que me he vuelto loca. Un poco friki.
¡Es culpa de Óscar! Pero se lo agradezco tanto... Estudioso de la Cultura Japonesa y ha viajado hasta allí (y a algún sitio más) para traernos, entre otras cosas, ricos secretos de su cocina y bonitos kimonos para sus sobrinas.
No paséis sin verla. Totoro no necesita ningún pase de censura. Os aseguro que es "apta para todos los públicos".

A mí me gustaría no haberla visto, para poder descubrirla cada día.